lunes, 3 de marzo de 2014

La muerte y el ser humano.

El ser humano siempre está pensando en ser inmortal. Lo aspira, lo ansía, ¿por qué? Queremos perpetuar nuestra existencia en esta vida terrenal, es un hecho observable. El ser humano no se comprende, ni comprende lo que rodea. De ahí nos vienen esas ganas de saber, de profundizar, de aprender. Nos sentimos entes vacíos que no se entienden a si mismos. Algunos optan por intentar comprender los que les rodea, pensado que quizás así alcancen a comprenderse a ellos mismos. Lástima, cuánto más parecemos saber de los que nos rodean más confusos nos hace sentir. Otros sin embargo optan por profundizar en ellos mismos, de diferentes formas, pero cuánto más descubren menos se entienden.

El ser humano ha aspirado siempre a conocer la verdad. Platón tenía ese sueño, ese propósito. Y muchos hoy día lo continúan haciendo. El saber aquello que nos causa incertidumbre debe ser fantástico. Muchas veces se puede observar pensamientos, opiniones, que refutan que la muerte es la única verdad en esta vida. Últimamente me lo empiezo a plantear, su veracidad. Están, en mi más cavilada opinión, en lo cierto. ¿Qué es verdad y qué es mentira en esta vida? No se sabe, es como preguntar qué está bien y qué está mal. Por qué alguien ha matado a otro, la única verdad es que está muerto. La muerte es la única verdad, claramente.

Lo triste es que le tememos, sí, y me incluyo en ese amplio grupo. Tememos a lo que es completamente verdad en nuestra vida. Tememos algo que todos pasaremos y nos llevará a la única verdad. Que irónico, incluso aquellos que están muy cerca de vislumbrar algo de la verdad que nos envuelve le temen. Sólo algunas personas que se han topado muy de cerca con ella o están iniciando el camino hacia ella no le temen. ¿Será porque han vislumbrado algo de la verdad, e infundados de un efervescente valor, quieren llegar hasta ella?

Anonadada me hallo, pensando en estas cuestiones tras una intensa tarde de estudio. Me cuestiono qué sentido tiene la felicidad en todo este camino. Si la felicidad la hayamos en la verdad, es la muerte el máximo culmine de la felicidad? Nos pasamos la vida frenéticamente buscando algo que sólo encontraremos al final?

Es extraño el ser humano. Extraño la mente y el cuerpo que formamos. Es extraño el universo, extraño todo y cuanto negamos. Somos seres raros, raros y temerosos que no alcanzan a aceptar que la vida es lo que tienes y la muerte es su final. Para qué ansiar ser inmortal si la verdad máxima parece encontrarse en la muerte? Qué tememos? Es cierto que buscamos ser recordados, buscamos, de la manera más nimia y absurda posible, dejar huella en este mundo que no nos da más de lo que recibimos.

Quizás, las palabras, las ciencias que hemos inventado, son la única expresión de inmortalidad de la humanidad. Quizás, en cierto modo, estemos siendo inmortales antes de morir y con la muerte hallamos la felicidad infinita. Si esto fuera cierto habría más de un ser humano inmortal y feliz. Al menos, eso es lo que espero. Al menos yo espero que morir valga la pena y no sea otra decepción terrenal más.

1 comentario:

  1. Tu léxico es impresionante y bastante mejor que el mío, me quito el sombrero. Respecto al tema, me gusta, pero yo lo habría enfocado de otra forma diferente. Ya me conoces, me gusta enmascarar el mensaje en una historia con personajes. Pero independientemente de mi gusto personal, tiene mucha calidad.
    Un saludo

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