domingo, 11 de marzo de 2012

Algo más que eso

Mi piano es un trozo de papel, arrugado o liso, con lineas o sin ellas, un trozo simplemente. El piano es el que emite toda mi música, todo lo que siento, todo lo que pienso. Mis teclas son unos lápices, unos bolígrafos o lo que encuentre en el instante para poder escribir. A través de las cuáles se crea todo, desde lo esencial hasta lo insignificante. A veces el piano no suena, se queda sin inspiración y entonces el trozo de papel queda en blanco. El único remedio para ésto es pensar, dejar que todo fluya, desde la más misera frase hasta el más profundo pensamiento. Entonces un día ocurre, te das cuenta que tu vida no sería la misma sin ese piano, sin ese objeto catalizador de sentimientos, ideas y opiniones. Aquéllas que llegan a emocionarte mientras tecleas o simplemente te hacen reír a carcajadas. Aquellas que mientras dejas fluir tu muñeca en las teclas te llena de un enorme orgullo, sin tan siquiera importante si es bueno o malo, porque a ti te ha hecho feliz dejarlo fluir y tal vez a alguien más en el mundo le haga feliz, le saque una sonrisa o le haga reflexionar, pero mientras te complazcas a ti mismo no habrá satisfacción mayor que esa. La única que te consigue sacar tocando el piano. Tu propio piano.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mi príncipe azul

Yo no necesito a un hermoso caballero de los cuentos de hadas. De esos de corcel blanca y limpia mirada. De los que te salvan de la madrastra malvada. Yo no necesito que sea alto ni bajo, rubio o moreno, de ojos claros u oscuros... Necesito que me quiera tal y como soy. Que me haga reír como tan solo el sabe, que no espere de mi una princesa perfecta pero yo le parezca esa perfección. Que me enamore por como es, que sonría cuando me enfade por chorradas y me diga "te quiero así". Que no le de miedo mostrar sus sentimientos a mí. Que llore cuando algo le emocione y ria cuando le haga risa y este feliz. Que me haga saber que esta ahí, que sepa que me pasa algo nada más mirarme a los ojos. Que a mi me da igual que sea como sea, solo necesito que me enamore por su interior, que me da igual que sea imperfecto porque para mí será perfectamente perfecto. Que miré al cielo e imagine un futuro junto a mi. . Que me ame de verdad. Que para mi será mi príncipe azul, de esos de los de verdad, de los que el corcel se les queda pequeño.